TOMA DE DECISIONES.
En la vida, todo el
tiempo estamos decidiendo, bien o mal, pero decidiendo. Algunas más
significativas que otras, pero al fin y al cabo decisión. Hacer o no el ensayo,
que palabras usar y cuales omitir. Surgen de nuestras ideas, de nuestros
valores, de nuestras percepciones, culturas, experiencias.
¿Pero cómo decidir?
¿Qué decidir?, ¿Cuándo decidir? Y tal vez aún más importante ¿Para qué decidir?
La toma de decisiones
es un proceso de elección entre una o más alternativas, todos en algún momento
si no es que siempre, tomamos decisiones
en los diferentes contextos donde nos encontremos, algunas más importantes que
otras, dependiendo de nuestra perspectiva.
Existen varios
factores que nos llevan a esa decisión, tales como: conocimientos,
experiencias, creatividad, exaltación de riesgos, aunque este tipo de factores
son internos, van ligados a la parte externa de nuestra vida social.
Todas y cada una de
estas decisiones tienen consecuencias que afectan directamente nuestro entorno,
por lo que deben ser guiadas por la razón, emoción, conocimiento,
incertidumbre, riesgo, factores grupales, creatividad y factores individuales;
aunque no siempre son tomadas de esta manera, ya que nos dejamos llevar por la intuición
y el empirismo, la vida en la actualidad se está llevando a cabo de
una manera muy rápida con múltiples actividades que nos dificultan tener un
espacio en el que podamos analizar las causas del problema, alternativas y
sobre todo vislumbrar las posibles consecuencias, de ahí la importancia de
tener claros nuestros objetivos para tener la habilidad de responder ante
diversas situaciones, lo mejor posible.
En toda Sociedad hay
grupos de personas que deciden por la comunidad en general, muchas veces
vivimos quejándonos de nuestros Gobernantes, que si aprueban o no tal Reforma, que
si se TOMAN CIERTAS DECISIONES, que afectan nuestro modus vivendus, sin
embargo, no nos detenemos a pensar que
gran parte de esas decisiones, son causa y consecuencia de las propias, que si
ciertas decisiones las tomáramos de manera personal no lograríamos grandes
avances, como suele haber cuando una decisión es consensada y tomada en equipo.
La comunicación juega
un papel sumamente importante en toda decisión, desde las tomadas en pareja, como
las que se toman en familia, o en grupos más grandes como una empresa,
inclusive aquellas tomadas en Gabinete por nuestros gobernantes. Tomar acuerdos
y llegar a una resolución y asumir la responsabilidad de las consecuencias.
Sólo quien tiene la
capacidad de aceptar sus errores y deficiencias, tendrá la oportunidad de hacer
una mejor toma de decisiones, con un análisis más profundo de la situación y
retroalimentación, sin encasillarse en una sola alternativa.